Charly Sinewan | De Java a Bali
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De Java a Bali

De Java a Bali

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan. Capítulo anterior

 

En Kuta Lombok, Indonesia, en un hotel frente al mar,seis meses después de abandonar Madrid.

La última vez que escribí estaba en Batukaras, un pequeño paraíso surfero en el que me quedé unos días descansando después de llegar muy cansado y muy sudado. La idea era afrontar después pausadamente el camino hacia Bali, ruteando y turisteando por Java, la isla más poblada del mundo.

También pensaba haber escrito mucho antes, en esos días que planeaba relajados y que había imaginado con jornadas cortas y paradas en lugares interesantes que había en el camino. Digamos que tenía un plan, cosa no muy habitual.

Pero como casi siempre planear no sirve de mucho, ciertos agentes externos aparecieron para hacerme parar más donde pensaba parar menos, y correr más después para llegar a Bali antes de lo previsto. Lo que de nuevo me hizo terminar reventado.

Y después de mucho tiempo sin regalos, el viaje me hizo uno en Bali, algo que hizo que me quedara una semana y  me declarara en vacaciones totales, del viaje, del blog, de escribir y casi de pensar…

Y qué bien que me ha sentado, porque si tengo que catalogar como malos unos días del viaje, sin ser realmente chungos, lo peor hasta la fecha ha sido Java. Una pena porque yo no quería, el sitio me gustaba, pero por alguna razón me expulsó y yo obediente conduje las horas necesarias para salir.

Java y los sudores

A trescientos kilómetros de Java, todavía en Sumatra, la carretera enfiló el camino hacia el ferri y los mismos paisajes verdes que me habían acompañado los cuatro días anteriores se oscurecieron con humo negro, ruido y caos.

Enormes filas de camiones quemando aceite que requerían de varios tramos de adelantamiento, frenazos en seco, bajadas de ritmo comiendo humo negro del trasto que me precedía, sacar el casco ligeramente por la línea imaginaria que dividía los carriles hasta encontrar un pequeño hueco, donde con un buen acelerón conseguía quitarme uno o dos camiones. Y de nuevo detrás de otro…

Así trescientos kilómetros hasta el ferri, sudando y contaminándome a la vez, y con la paliza que llevaba de días atrás, pues mucho peor claro.

A cincuenta kilómetros del ferri, un corte que no entendí dejaba pasar sólo motos. De nuevo la carretera se despejó por unos kilómetros para volver a disfrutar unos instantes. No duró mucho, otro corte nos desvió al arcén para sortear un impresionante agujero de dos metros de diámetro en medio de la carretera. Había visto varios corrimientos de tierras y desplomes de asfalto, pero siempre en los laterales. Al ver el agujero en el medio de la calzada impresiona más, daba por pensar en el que fue el primero en verlo, en si realmente lo vio y lo consiguió sortear. Y especialmente si el primero fue una moto.

Entre que llegué el primero al ferri, que tardó una hora en salir, y que se estropeó casi otra por el camino, fueron casi tres horas en las que no me separé de la moto, algo no me gustaba del ambiente en el barco. Posiblemente era yo que llegaba ya torcido, o puede que no, que el olfato no me fallara y la cosa fuera chunga como por momentos me parecía. Varios ojos me observaron casi sin cesar las tres horas, en rotundo silencio y a escasos metros. Alguno se acercaba más e intentaba averiguar de dónde era y dónde iba, pero no estaba muy pletórico para mímica y sonrisas, así que con los cascos y música en castellano, intenté evadirme del entorno.

En esas tres horas tuve que pensar qué hacer al llegar, de noche y sin plan. Jakarta estaba a dos horas y no tenía intención alguna de adentrarme en ella, menos aun de noche. La ciudad a la llegada, portuaria, no me motivaba en exceso, así que o avanzaba en busca de otro hotel de carretera, de esos en los que la única conversación que encontraría sería con la almohada, o buscaba una zona turística occidental, que desconocía que hubiera.

Las “guest house” suelen ser alojamientos de nivel bajo para occidentales, habituales de mochileros y exactamente lo que necesitaba. De nuevo recurrí a google maps y me indicó que en la costa oeste de Java, a unos 35 kilómetros, había una llamada Marbella. Lo que me sonó perfecto y allí me dirigí.

Los primeros serán los últimos en estos barcos de una sola puerta, así que salí del barco casi el último y lo más rápido que pude, sin apenas iluminación en las calles y temeroso de que las miradas feas que pude ver en el barco se confirmaran a la salida en forma de asalto. Colmillo demasiado retorcido supongo, pero ante la duda mejor salir decidido y evitar confirmación de sospechas.

Pero no, aunque la ciudad portuaria no motivaba nada, pasar no pasó nada ni de lejos.

Al llegar a la guest house de nuevo google me había traicionado, el hotel Marbella era un recinto hotelero de cinco estrellas dentro de una zona de similares características, turismo de lujo local, nada que no fuera asequible,  y de nuevo ningún blanco a la vista. Otra noche más en silencio.

Llorando a un recepcionista que desperté, conseguí una cutre habitación a un precio caro para lo que era pero pagable, además de que me dejara engancharme a su red para “internetear “ y planear algo en Java, porque no tenía la menor idea de dónde parar, qué ver, y dónde buscar conversaciones que ya me iban haciendo falta. Me encanta estar solo, y una de las cosas que más me seduce de viajar en moto es que me permite salir de zonas turísticas y ver las cosas realmente como son. Pero siempre combinándolo con días de justo lo contrario, alojamientos baratos pero para occidentales, comida más pensada para blancos, y conversaciones que no sean por señas. Se iban acumulando los días y ya lo iba necesitando.

Así que esa noche configuré el plan, primero eludir las montañas que había leído estarían embarradas, dirigirme a Jakarta y bordearla por la autopista para llegar a un barrio periférico donde sabía que había turisteo. Una vez allí alojarme en alguna guest house que suponía encontraría sin problema. Eso sería por la mañana porque estaba a 130 km, descansar por la tarde para al día siguiente meterme la paliza y llegar a Batukaras. Relajarme y aprender a hacer surf un par de días y seguir camino a Bali visitando un volcán que había leído interesante y dos templos, uno budista y otro hinduista, muy antiguos y aparentemente muy espectaculares. Ese era el plan.

Pero la mañana del día siguiente empezó todo a torcerse. Primero y como presagio de lo que venía, a los pocos kilómetros de salir,y antes de llegar a la autopista de peaje, segundo control policial en Indonesia.

Esta vez saqué el arsenal de papeles de una sola vez y a los pocos minutos de duda del agent
e, me bajé de la moto, me puse a su lado y empecé a recitarle uno por uno qué era cada papel y para qué servía. Tono borde que pareció funcionar anteriormente y que de nuevo surtió su efecto y pude seguir. Además de por tener toso en regla claro.

El segundo aviso no tardó en llegar, al entrar en la autopista dos trabajadores del peaje me cortaron el paso y me hicieron dar la vuelta, nerviosos por mi presencia allí. Las motos no están autorizadas a usar peajes en Indonesia.

En ese momento no pensé en lo que hubiera sido más inteligente, y que ahora que tengo el mar en frente y escribo relajado veo tan claro. Dar la vuelta y atravesar  las montañas, bendito hubiera sido el barro comparado con lo que me esperaba.

Pero no, me dirigí a Jakarta por lo que no era autopista, es decir, circulación urbana por la isla más poblada del mundo, donde todo el mundo tiene un vehículo que escupe humo, donde el sol abrasa, la humedad es brutal ,y el colapso de tráfico es continuo.

Cinco horas para recorrer 120 kilómetros y llegar sumergido en mi sudor al barrio periférico que buscaba. Dos horas colapsado intentando encontrar la zona de alojamientos que nunca encontré. Nadie me entendió y por instinto no era tan fácil. Pocas veces echo de menos una lonely planet, esta fue una de esas pocas.

Para colmo cada rato caía un tormentón que embarraba las calles, mi rueda sin guardabarros me regalaba una lluvia marrón de cara a la cara. Precioso día, para enmarcar.

De nuevo cambié de planes, viendo que el día pasaba decidí dirigirme a la salida de Jakarta dirección Batukaras, buscar un triste hotel de carretera y estar medio fuera del infierno para la mañana siguiente salir lo antes posible de la ciudad.

Debieron ser tres horas atascado en la calle que paralela al peaje me permitía sudar viendo los tres carriles casi vacíos de pago. Una frustración enorme porque lo que no era peaje era un hormiguero insalvable si quiera para las pequeñas motos, mucho menos para mí.

Ya de noche encontré lo que buscaba, cené, dormí, y a las siete de la mañana me senté en la moto con una sola idea, llegar a Batukaras fuera como fuera, ya no más alojamientos de carretera y no más moto al menos en un par de días. Y algún viajero o algún turista al que contarle mis penas por favor.

La periferia de Jakarta fueron otros 120 kilómetros infernales de conducción urbana y deprimente, algo más de cuatro horas hasta que la carretera empezó a despejar al menos por momentos. La sensación de aire en la cara, aunque fuera caliente, y los paisajes que se empezaron poco a poco a despejar, me fueron quitando el mal rollo del cuerpo. Había atravesado Jakarta, un grave error que me consumió la poca energía que traía después de tantos días intensos de moto. Supongo que los meses de viaje también se van notando y ya no estoy tan fresco.

En un momento de circulación lenta un scooter amarillo se puso paralelo y el conductor me hizo un gesto de que querer hacerse una foto conmigo, el “efecto beckham” que nos persigue a los moteros. La de fotos que habrá por medio mundo de la moto, de mí, de mí con la moto, de la moto con espontáneos, de espontáneos conmigo…

Demasiado humo comido como para parar ahora que me daba el aire, le dije que no, que llevaba prisa.

Se quedó detrás y me fue siguiendo durante varios kilómetros hasta que la reserva saltó y tenía que parar. En un semáforo le dije que iba a repostar, si quería hacerse la foto que parara. Tenía cara de buena persona.

Entonces se produjo un momento estelar del viaje, para mí y para los moteros interesados en viajes largos.

Ante el habitual único grifo amarillo de gasolina en Indonesia, que cuesta 35 céntimos el litro, apareció un flamante nuevo grifo azul, a 60 céntimos…

Momento de duda y pánico, si era más cara tenía más octanaje, lo que dejaba al grifo amarillo y barato en la posición de “bajo octanaje”. Y llevaba más de 2000 kilómetros con esa gasolina.

Glup!

El gasolinero no entendió ni el “hello” de mi llegada, pero Andy, el fotógrafo espontáneo algo chapurreaba en inglés.

Más que suficiente, llevaba seis depósitos con gasolina de 88 octanos, frente a los 92 octanos de la azul y difícil de encontrar en Indonesia fuera de los núcleos urbanos.

Cuando estaba buscando moto para el viaje acudí a uno de los mejores concesionarios Honda en Madrid. Allí me trataron fatal, habitual en España en estos últimos años de jabugo. El mal comercial que no supo ver que un no entendido en mecánica que se va a ir a Australia es carne de cañón para llevarse una moto nueva, me explicó de mala gana que la Honda Varadero admitía gasolinas de hasta 91 octanos.

¿Y entonces?, ¿vendrá después el desastre?, porque la moto hasta la fecha no ha dado ningún síntoma de avería.

Por terminar con el tema, después además he sabido que aquí la gasolina lleva plomo, lo que supongo se habrá cargado el catalizador pero que no sé qué consecuencias acarrea.

El dueño del hotel de Batukaras era australiano, le conté mis penas y me consiguió unas pastillas para incrementar el octanaje. Desde entonces hasta hoy he tenido que poner dos veces cinco litro de gasolina de 88 octanos porque no llegaba, y no me he atrevido a ponerle las pastillas. La moto ha ido bien con esa gasolina y Ezequiel, el primer lector de este blog que no fuera de mi familia, me advirtió al principio del viaje que tuviera cuidado con los incrementadores de octanaje, que él se había cargado una África Twin creo recordar.

Después de la parrafada motera, interesante sólo para los viajeros de dos ruedas, que se pronuncien si lo desean los entendidos, que me alarmen lo que sea necesario si lo es. Si tengo riesgo de avería y puede que no llegue a Australia, estaría bien ir sabiéndolo.

La moto como si llevara la mejor de las gasolinas, ni se inmuta…

Y después del capítulo gasolina, de ser invitado a desayunar por Andy el espontáneo, y de no sé cuántas horas más de moto, disfrutando eso sí por parajes verdes y menos congestionados, llegué a Batukaras a las mil, que es como empezaba el anterior relato.

Batukaras

BATUKARAS1
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Batukaras es un muy pequeño pueblo pesquero en el centro sur de Java. Supongo que hasta que alguien inventó la tabla de surf, los pescadores estarían bastantes cansados de las olas que desembocaban en la playa y  dificultaban la salida a las decenas de pequeñas embarcaciones pesqueras.

BARCASPESCA NIÑOS PESCANDO2 NIÑOS PESCANDO1

Desde que alguien surfeó la primera ola, también supongo, la población local combinó la pesca con el surf, para lo que han construido unos pocos recintos de bungalows que acogen algo de turismo, no mucho y principalmente local. La playa se divide en dos partes separadas por un saliente rocoso natural, una para pescadores y otra para surferos

En temporada baja como estábamos, apenas nadie. Fui el único turista en mi hotel durante la mayor parte de los días que estuve allí.

Además de las dos chicas alemanas que conocí el primer día, hablé algo con Tom, el dueño del hotel, y con Bruce, otro australiano que no sabría decir si era un genio o si no estaba cuerdo. Pero el caso es que los cinco días que estuve finalmente allí, apenas tuve vida social, muy intermitente y nada profunda, ningún amigo.

Y tampoco apenas pude aprender a surfear, sólo un día hubo olas y no muy grandes. Ese día estuve seis horas en el agua y a base de cabezonería, conseguí ponerme de píe y empezar a surfear la espuma. Con un tablón enorme eso sí.

Pero me quedé por dos razones, una porque estaba muy a gusto haciendo nada, hablando con los surferos locales que sin olas no tenían apenas otro aliciente que darme conversación. Aunque hablaban poco inglés, era suficiente para contarnos pequeñas historias y conocernos un poco.

SET

Ya me conocían todos, me levantaba por la mañana y en la puerta del bungalow me esperaba un termo de agua caliente y dos cafés instantáneos bastante correctos. Me los tomaba, salía dirección a la playa, saludaba a un grupo de trabajadores que a ritmo tropical construían una ampliación de un hotel, compraba un donuts a un vendedor ambulante que tengo la sospecha era su única venta del día, me iba paseando por la playa surfera y observaba que otra vez más, no había olas. Volvía al hotel, otra ducha más, me daba un paseo por la parte de la playa pesquera, a veces hacía alguna foto,a veces me encontraba con las chicas alemanas, o con Bruce el Australiano, o con nadie… Así todos los días.

La otra razón que hizo que me quedara es que me volvió el dolor de garganta, esta vez más intenso y con síntomas de infección. Tanto fue así que estuve varios días sin fumar, lástima que no lo aprovechara y en Bali volviera el feo hábito. Mi médico del viaje, que soy yo, me recetó no tomar antibióticos, al ritmo de moto y con la idea de surfear en Bali no me apetecía que me destrozaran. Así que no los tomé nunca y por eso supongo, no termina de curarse.

El dolor de garganta ha pasado a una gripe tropical que no se va, a veces es más, otras menos, pero nunca se termina de ir. Este clima no es nada saludable, todo el día sudando pero por la noche y alguna tarde al salir del agua, cojo frío sin apenas darme cuenta y otra vez. Por no hablar de las tormentas que después vendrían.

El caso es que en Batukaras intenté recuperarme, viendo que no se iba tuve que marchar acompañado del dolor de garganta, con idea de ir haciendo pequeñas escalas hasta Bali.

A Bali pasado por agua

Una de las cosas que quería ver de camino era el volcán Bromo. Pero en Batukaras una noche un guía turístico en paro me había comentado que había otro mucho mejor al que los blancos nunca iban, posiblemente porque no aparecía en la lonely planet. Parece ser que se veía la lava mucho más cerca.

Así que esa se convirtió en mi primera parada, la idea era llegar por la tarde y ver desde allí la puesta de sol que también parecía ser un aliciente. La jornada no era muy larga, doscientos cincuenta kilómetros aproximadamente.

Pero las distancias se pueden hacer muy largas en Indonesia en época de lluvias. Las tormentas de Sumatra pasaron a ser un ligero “chirimiri” comparado con lo que a los pocos kilómetros de salir comenzó.

El cielo se cerró por completo haciéndose casi de noche y empezó a diluviar, esta vez sin claros a la vista. Empezó y ya casi no paró en todo el día, cambió la intensidad por tramos pero fue una constante conducción en agua, en mucha agua, como nunca en mi vida había visto y mucho menos desde una moto.

La chaqueta aguantó el tipo pero un pañuelo que llevaba para proteger la garganta hizo de puente y caló, al igual que los guantes que están llenos de agujeros. Los pantalones resistieron lo suyo pero hubo un momento que noté que entraba agua supongo por alguna costura, lo que después de tantos litros caídos llevaron a que calaran a las piernas poco a poco  para llegar a los píes por dentro a pesar de que las botas hicieron su trabajo perfectamente.

Calado llegué atardeciendo pero sin luz a Wonosobo, la ciudad a algo más de 20 km del volcán y donde me alojé dejando para el día siguiente la visita turística, más que nada porque seguía cayendo agua sin cesar..

Toda la ropa iba en la mochila que hasta la fecha había sido estanca
, pero ante semejante lluvia nada funciona, así que me encontré en una habitación de hotel sin nada seco, excepto una camiseta de manga larga que llevaba en una de las maletas laterales por casualidad.

El saco también iba ahí, donde me metí a las siete de la tarde después de una suculenta cena a base de cacahuetes y agua que afortunadamente llevaba. El hotel no tenía restaurante así que salir en chanclas y con la toalla en la cintura en busca de un restaurante no parecía buena idea. Un desastre total que me llevó claro está, a reestructurar el equipaje viendo que aquí el agua llega a casi todos los rincones.

La mañana siguiente me puse de nuevo la ropa mojada, había conseguido secar la prenda que más necesitaba no tuviera humedad con el calor del ordenador, el resto seguía encharcado, incluyendo calcetines. Ideal para mi dolor de garganta.

El día amaneció oscuro, a medida que ascendía a los dos mil metros donde estaba el volcán las temperaturas iban siendo más bajas. El sitio era espectacular, la carretera de montaña atravesaba pequeños pueblos construidos a la vera de la carretera. Pero entre que no había mucha luz y que llevaba frío no terminaba de disfrutarlo.

La visita al volcán fue rápida, lo primero que me impresionó fue el fuerte olor a azufre, que desde bastante lejos se empezó a adueñar del aire. Luego al llegar, una piscina gris hirviendo que desprendía calor suficiente para haber sacado la ropa y haberla tendido.

Pero no, a cambio conocí a tres estudiantes que custodiadas por un policía eran las únicas visitantes del lugar junto a mí.

VOLCÁN

De ahí me dirigía a Boronbudur, lugar donde estaba el templo budista de igual nombre y donde pensaba pasar tranquilamente la tarde.

“jajaja” pensó el guionista, tranquilamente no es visitar un templo calado hasta los huesos, con los pies sumergidos literalmente en una bolsa de agua y sin esperanza de que la lluvia cesase, así que me lo salté y me fui a la ciudad donde tenía previsto parar para al día siguiente visitar el templo hinduista, Yogyakarta. Allí al menos sequé algo de ropa en una lavandería.

A la mañana siguiente, con el cielo de nuevo preparado para romperse, la garganta que me reventaba, y la sensación tan desagradable de los pies entrando de nuevo en los pantalones mojados, tomé una decisión.

Aunque era una locura porque estaba a unos 600 km, ese día dormiría en Bali, los planes de disfrutar Java estaba claro que en moto y durante el monzón no eran posibles, así que cuanto antes llegara, antes me secaría.

Y salí a las nueve de la mañana, declaré el día como jornada de cacahuetes en gasolineras y empecé uno de los días más largos del viaje. Las lluvias no sólo continuaron sino que fueron en aumento.

Atravesar Java en el monzón está claro que me impidió disfrutar del sitio, pero a cambio me permitió ver cómo es este país en los meses de lluvias. Y es espectacular ver cómo a pesar de que las calles se convierten en ríos y que durante horas ni los paraguas funcionan, nada para, la gente sigue su vida con toda normalidad. Los peatones siguen andando al mismo ritmo, las motos paran, se ponen un trozo de plástico por encima y continúan su camino.

Se forman lagunas en la carretera de más de medio metro de agua a veces, por momentos el agua entra en las casas, da la sensación de estar dentro de una catástrofe, que al día siguiente el telediario abrirá con esa imagen. Pero no, la normalidad de la gente hace quitarse esa idea de la cabeza, aquí no pasa nada, esto es normal. Imagino una mañana en Madrid con una rato de estas lluvias y colapsaría, la gente no iría a trabajar y estaría justificado.

Sin cesar de llover prácticamente en todo el día se hizo de noche y todavía estaba en una ciudad llamada Probollingo, muy lejos de Bali aunque no sabía exactamente cuánto. Llevaba todo a salvo y no tenía google para saber además que el mapa del gps no existía en esta zona. Tenía que parar al menos a descansar y comer algo, y por momentos pensaba tirar la toalla y buscar un hotel.

Un “Kentucky Fried Chicken” fue el lugar elegido para montar el espectáculo, unas doce personas esperan dentro, todas trabajadoras del lugar. No había clientes.

Una bofetada de aire acondicionado congeló mi humedad al mismo tiempo que yo avanzaba en busca de mesa al son del sonido de mis pisadas, amortiguadas por la bolsa de agua que llevaba dentro de las botas. Fui dejando un río al pasar que desembocó en un pequeño lago que se formó debajo de la mesa, justo donde por segundos descansaron mis pies.

La expectación era enorme, no tenían nada que hacer salvo observar como un ser extraño entraba empapado en su establecimiento dejando un lastre de agua, por cierto de color naranja desteñida por la espaldera creo. Al quitarme la chaqueta y quedarme en camiseta la garganta debió acordarse de mi padre.

Después de seguir con el espectáculo secándome lo que pude en un  secador de manos, que casualmente estaba fuera del baño y a la vista de mi público, comí primero y cené después.

Consulté a maps y me quedaban doscientos kilómetros para llegar al ferri, lo que al ritmo del día suponían más de cinco horas. Eran casi las siete de la tarde pero me daba igual, quería secarme en Bali y acabar ya con Java, que por alguna razón estaba claro que no me quería allí.

A las doce de la noche llegué al ferri, tardaba algo más de media hora y me quedé tumbado en la moto descalzo. Los calcetines en el tubo de escape y los pies al aire, arrugados como si tuviera cien años y hubiera vivido en la selva.

De nuevo estaba en un ferri y de nuevo no tenía plan alguno, así que consulté de nuevo a maps y decidí dirigirme a Lovina, una playa al norte donde al menos tenía el nombre de un hotel que estaba bien y era asequible. Aunque Bali estaría lleno de oferta hotelera, prefería una hora larga más de moto y acertar.

Y así fue, a pesar de que eran las dos de la mañana un buscavidas me vio buscar el hotel y me acompañó, viéndome cara de cansado decidió ofrecerme todo tipo de servicios, alcohol, masaje, masajista toda la noche…

Yo necesitaba una cama y antes una toalla.

Al día siguiente volví a pensar, quería quedarme unos días en Bali descansando pero quería hacer surf, el norte de la isla no tiene olas así que me tenía que dirigir al jaleo, al sur. Y aunque siempre intento evitar las aglomeraciones, esta vez, después de lo ermitaño que había sido Sumatra y Java, deseaba ver australianos borrachos tumbados en la puerta de mi hotel. Quién me lo iba a decir.

Así que a Kuta, que en ese momento no sabía que era el sitio pero que con la ayuda de la gente y el efecto moto aprendí rápidamente que era donde estaba el jaleo.

Llegué allí a la hora de comer, acompañado por dos surferos que al ver el tamaño de la moto y la matrícula me habían rescatado en mi búsqueda y me habían llevado a su hotel, que estaba lleno pero estaba en la zona de alojamientos baratos, un entramado de calles estrechas llenas de ofertas para turistas. Tiendas de surf, hoteles, restaurantes, tiendas de ropa, centros de masajes…

Maniobrar la moto en busca de hotel por ese entramado no pasó desapercibido tanto para los locales que esperaban negocio, como para los surferos en busca de olas y los turistas en busca de cerveza y tiendas de tatuajes. Todo el mundo me miraba y me decía algo.

El acento italiano me hizo parar junto a un grupo de latinos que me dieron una efusiva enhorabuena por mi matrícula y me intentaron alojar en su hotel, que también estaba completo.

Y en ese momento llegó el premio al esfuerzo, el viaje me hizo un regalo de la mejor forma que se podía. En forma de personas, las mejores experiencias de este viaje han sido los amigos que he conocido, los paisajes y los monumentos requieren de una foto para realmente recordarlos. Las personas no.

Sophie es francesa, hace diez años que dejó su vida “normal” para dedicarse a venir a Bali en invierno europeo, confeccionar ropa y después venderla en mercadillos en Francia durante el verano. Trabaja tres meses al año y el resto medio hace cosas, pero a ritmo tropical, vive entre aquí y allí, conoce todo en Bali y desde que me vio, y de nuevo gracias al efecto moto y viaje, decidió compartirlo generosamente conmigo. Sin esperar nada a cambio, simplemente interesada por el personaje que venía desde tan lejos montado en esa cosa tan grande.

Me acompañó a su hotel, un callejón estrecho me hizo tener que quitar una maleta para poder llegar, lo que me tranquilizó de cara a la seguridad de la moto. El alojamiento era perfecto, seis euros por una habitación con dos camas en la planta superior de un recinto de dos pequeños edificios, uno frente al otro, y un jardín de separación entre ellos.

HOTEL BALI

Allí me quedé más que encantado, fue el principio de mis vacaciones, encontrar un buen lugar no es siempre fácil, menos en Bali por lo que fui comprobando después. Creo que la flor que me acompaña había volado a Bali directamente desde Malasia, en Sumatra y Java no  debía venir conmigo.

A la mañana siguiente, después de una muy larga dormida más que merecida, siguieron los regalos.

Al bajar la escalera en busca drogodependiente de café, me pareció ver la imagen de un individuo sentado en la única mesa que había en el hotel, apoyando el peso de su cabeza  sobre los dos antebrazos que hacían fuerza sobre la mesa. Al escuchar que alguien se acercaba, y con gran esfuerzo, giro la cabeza y entre legañas me pudo llegar a reconocer, bueno a mi no, pero sí a  mis rasgos…

Eres tú el de la moto?

Fernando, asturiano residente desde hace muchos años en Hong Kong y amante del surf y de Indonesia. Estaba de vacaciones surferas y la noche anterior le sorprendió una matrícula conocida en la puerta de su hotel, a más de 30.000 kilómetros de su añorada fabada.

Qué increíble es poder expresarse en tu lengua, desde Malasia que no la usaba, el medio silencio de las últimas semanas se veía recompensado ahora con un amigo que hablaba castellano.

Tardamos dos cafés en conectar y despertar al mismo tiempo, lo que nos llevó a irnos juntos a hacer surf en compañía de un japonés amigo de Fernando.

Me alquilé una tabla enorme para aprender y les consulté hasta tres veces si esas olas que yo veía gigantes no eran peligrosas para mí, cosa que parecía que no. Tú coge las que veas más pequeñas decían…

Era nuevo para mi estar dentro de una ola de ese tamaño con una tabla que te proyectaba, la primera sensación fue de una parte de mi cuerpo que subía hasta la altura de la corbata, lo que me llevó a agarrarme bien a la tabla y por supuesto sin intento alguno de ponerme de píe dejar que la ola me bajara hasta convertirse en espuma. Tenían tanta fuerza que cuando estaba abajo, me ponía de píen en la tabla y la espuma me desplazaba hasta casi la orilla de la playa.

Un placer de olas que me ayudaron a que el aprendizaje fuese más rápido. Me lo pasé en grande y desde ese momento decidí  que ya tengo un nuevo vicio, el surf.

Por la tarde y en compañía de Fernando me compré una tabla, demasiado pequeña para aprender, una locura según casi todos, pero transportable en moto y muy barata, 50 euros, lo correspondiente a diez días de alquiler. Junto a mi cabezonería, aprenderemos con ella …

INTENTANDO SURFEAR

Quedaban dos regalos más, Lara, una holandesa que acababa de empezar su viaje de seis semanas por Indonesia, y que al verla sola en el hotel la apadrinamos, y Ander, un amigo vasco de Sophie que además de no poder ser más vasco y de ser surfero, no puede ser más sano y buena gente, y ahora ya es un nuevo amigo. El día ocho de Marzo vuelve a San Sebastián después de un año de surfearse todas las olas de Bali y de Australia.

Ese fue el núcleo duro de lo que por una semana se convirtió en mi familia en Bali, lo que me hizo desconectar y dedicarme a aprender a surfear, disfrutar de la playa, comer bien y cenar mejor. Homenaje tras homenaje.

FERNANDO Y ANDER BAJANDO A LA PLAYA
 SOPHIE  MARISCADA

Además cada día conocí nuevos personajes que llamaban al móvil de Sophie.

Francesco, un italiano guía turístico en Roma que pasaba aquí el invierno haciendo surf y que hablaba cinco idiomas, por momentos a cada uno nos contestaba en el nuestro, en la misma conversación, un jaleo graciosísimo

Una pareja de romanos que tenían tienda allí y se pasaban largas temporadas entre Tailandia, India y Bali, comprando a ritmo tropical y disfrutando la vida.

Jonatan, un escocés diseñador de bolsas para tablas de surf y monopatines, un personaje único que durante una noche no dejó de hacernos reír con las historias de sus múltiples tatuajes y sus “piercing”.

Y más, cada tarde o cada noche conocía gente, de todas las generaciones y de todas las nacionalidades, combinado con deporte, comida abundante y conversaciones, un verdadero regalo del viaje que necesitaba para coger fuerzas de cara al último tramo.

La gripe estaba aparentemente curada hasta que un atardecer en el agua, haciendo surf claro, nos sorprendió una intensa tormenta, sin rayos ni truenos afortunadamente. Nadie se movió del agua, fue increíble cómo todos estábamos esperando olas bajo la intensa lluvia. Todos en silencio hasta que un indonesio gritó eufórico y todos acabamos haciendo lo mismo y riendo, sin conocernos de nada. Qué ambiente más sano.

No para mi garganta, al volver andando al hotel volví a coger frío y recaí, lo que me llevo al día siguiente a la farmacia a por droga local porque en mi botiquín, que no fueran antibióticos, no quedaba nada. Funcionó y aunque sigo con moquera la garganta ya está recuperada. Desgraciadamente vuelvo a fumar.

Ayer me cambié de isla, me despedí de todos y me di el último homenaje surfero en una playa espectacular y sobre un arrecife, con marea alta eso sí. Allí se nos hizo de noche.

TABLA Y PLAYA

Una última cena abundante de despedida, abrazos muy sinceros, y me embarqué en el ferri nocturno para dormir las cinco horas de trayecto casi del tirón. Y si la moto ya iba cargada, ahora que ha crecido la familia mucho más.

FAMILIA NUMEROSA

Llegué a Kuta Lombok  donde estoy y me castigué sin surf hasta publicar este relato. Las visitas del blog, los comentarios y los mail que me llegan, de amigos cercanos, de amigos con los que llevaba tiempo sin hablar, y de desconocidos que parecen no serlo tanto, me hacen escribir feliz y seguir contando mi viaje. Que quedará escrito para siempre principalmente para mí como recuerdo, pero también  para el que lo necesite como ayuda para algo similar. Sinceramente gracias por las muchas muestras de cariño, en los días en los que me sentí más solo me ayudaron a no estarlo tanto. Y ahora tiene pinta que volverá a ser así, el viaje se aleja de zonas turísticas hasta llegar a East Timor, donde espero tardar lo menos posible en embarcar la moto para cruzar a Australia. Por lo que sé es un país caro y no hay nada que hacer, salvo en mi caso limpiar durante dos días la moto para pasar el control anti virus australiano, pedir la visa por internet que tardará creo unos tres días, y comprar un billete de avión que me saque de allí para lanzarme a lo que será sin duda la última parte apasionante de este viaje.

Cruzar Australia y posiblemente de norte a sur, lo que me llevará a atravesar un desierto del que no hago más que escuchar leyendas, lo que no hace más que motivarme.

De nuevo gracias por leerme, así da gusto escribir.

 

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44 Comments
  • Aitxiber
    Posted at 11:17h, 01 marzo Responder

    Hola Charly!,

    Vemos que tu estancia en Bali te ha ayudado a recuperar las pilas. Ya te queda menos para tu llegada a Australia. Aquí te seguiremos leyendo tus interesantes aventuras por Timor. Que tengas mucha suerte!

    • Charly
      Posted at 11:22h, 02 marzo Responder

      Hola Aitxiber, la verdad es que Timor no promete nada, puro trámite para cruzar a Darwin. Pero nunca se sabe, lo mismo me pasa algo divertido y cambia todo. Suele pasar, cuando menos esperas de un sitio más te llevas. Gracias por tus ánimos y por seguirme. Un abrazo

  • Antoni
    Posted at 12:24h, 01 marzo Responder

    Describiendo estos momentos chungos uno se siente como si estuviese realmente allí. Animos y adelante, que me tienes enganchado.

    • Charly
      Posted at 11:19h, 02 marzo Responder

      jeje, cada vez que alguien dice que está enganchado se me poner una sonrisa, es una satisfacción que os gusten mis relatos y que esperéis uno nuevo. Muchas gracias de verdad por seguirme. Un abrazo

  • Joan Siddharta
    Posted at 14:12h, 01 marzo Responder

    Primero de todo: estás loco que te cagas 🙂 lo de poner la tabla en la moto supera todas mis expectativas. Bravo!

    Me he reido con tu relato en bastantes ocasiones y en otras lo he leído con cierta preocupación. En cualquier caso, lo he absorvido enterito y me he ido imaginando una a una todas las situaciones que describes en el. Le tienes muy bien cogida la medida a tu estilo narrativo aunque echo de menos que identifiques mejor en las fotos a las personas de las que hablas en el relato.

    Tengo unas preguntas… ¿cómo pudiste conectarte a Internet en el ferry hacia Bali? y ¿qué dinero usaste en java? ¿tarjeta, dolares…?

    Respecto a la gasolina con plomo y el catalizador, yo tengo la misma duda para mi viaje, aunque a mi me han dicho que en rusia y mongolia se puede encontrar sin plomo. La solución es complicada: cortar el tubo de escape en dos, quitarle el catalizador y soldarle un trozo de tubo vacio. En cualquier caso, no es nada fácil que el apaño quede bien, ya que al cortarlo se hace unos milímetros más corto y por tanto la carburación se jode. No me hagas mucho caso, que yo de mecánica voy muy justito y te hablo solo de lo que me han dicho. No te preocupes más por eso, ya lo harás cuando te toque pasar la ITV.

    Te deseo mucho ánimo y fuerza para superar esos dias chungos (que espero sean muy poquitos o ninguno) y que te lleguen más regalos como el de Bali (que gustazo!)

    ¿Qué vas a hacer cuando termines el viaje en Australia?

    Yo llegaré en moto (si todo va bien) a Japón en Agosto. Voy a hacer Wooffing (trabajo a cambio de comida y alojamiento): http://www.wwoofjapan.com/main/index.php?lang=en

    Un abrazo,

    Joan
    RutaSamurai.com

    • Charly
      Posted at 11:18h, 02 marzo Responder

      Hola Joan, va quedando menos para tu aventura. Cualquier cosa que necesites ya sabes, me dices.
      Pues cuando termine volveré a mi vida de antes, a currar en Madrid. Qué remedio. Ya veremos cuándo se puede hacer la segunda etapa, pero espero hacerla.
      En el barco tenía cobertura el móvil, llevo una tarjeta de Indonesia con gprs o 3g, depende la zona, muy lento pero suficiente para maps. Un lujo la verdad.
      Lo dicho, seguimos en contacto y gracias por leerme, me alegra que te distraigan mis relatos.
      Un abrazo

  • marins
    Posted at 14:37h, 01 marzo Responder

    Increíble Carlos, como siempre me he quedado total y absolutamente metida en tu historia, viviendo los estados de ánimo que vas experimentando y explicando de manera tan genial, que disfrutas tantísimo algo que siempre has querido hacer, veo tus fotos y tu cara de absoluto relax y es maravilloso me alegro muchísimo!!!!

    Sigue disfrutando y haciéndonos disfrutar que en estos dias he echado de menos tus historias…Un abrazo fuerte.

    • Charly
      Posted at 11:13h, 02 marzo Responder

      esa cara te sonará amiguita, es la que manejo en la isla siempre que voy… o iba¿?¿?¿. Nada de eso, pronto nos tomamos una paella en nuestra calita y te cuento historias de abuelo, que ya verás, tengo para aburrir…
      Ni que decir tiene que tus comentarios me suben siempre la moral, y mucho. Me alegra que por unos minutos dejes de leer libros feministas…
      Un beso enorme

  • Adrian
    Posted at 15:38h, 01 marzo Responder

    Gracias a ti por relatarnos tu maravilloso viaje. Parece que viajemos contigo. Un abrazo desde Japón!

    • Charly
      Posted at 11:09h, 02 marzo Responder

      Japón!!!!, cómo me gustaría pasar por allí, pena de tiempo limitado y de las complicaciones con los barcos de carga. Pero ya veremos, algún día… Mil gracias por seguirme y leerme. Un abrazo

  • Alex
    Posted at 15:44h, 01 marzo Responder

    Vamos Carlos!!

    Un cálido y fuerte abrazo de un compañero que te sigue día a día en tu periplo…muchos ánimos y adelante. V´ssss y ráfagassss

    • Charly
      Posted at 11:08h, 02 marzo Responder

      No sabes lo bien que me hace que me sigas, un abrazo, también cálido.

  • Antonio
    Posted at 17:08h, 01 marzo Responder

    ¡¡¡Qué bueno!!! ¿A quién quieres guillotinar con las aletas de la tabla? >D

    Sigo disfrutando mucho de tu relato, y me alegro que al final la flor te vuelva a acompañar.

    Respecto a lo que dice Joan Siddarta del catalizador, muchas fábricas de escapes venden lo que se llama “supresor de catalizador”, que es exactamente lo que parece ser.

    Buena ruta!!!

    • Charly
      Posted at 11:02h, 02 marzo Responder

      Gracias Antonio, la verdad es que debería quitar las quillas o aletas, o como se llamen, pero ni tengo la llave ni las ganas. Esperemos que no pase…
      un fuerte abrazo y gracias por tus comentarios, siento no haber contestado casi nunca pero suelo estar falto de tiempo, aunque parezca mentira.

  • topanie HVC
    Posted at 17:32h, 01 marzo Responder

    Di Kuta Lombok, Indonesia, di sebuah hotel pantai, enam bulan setelah meninggalkan Madrid.

    Terakhir kali saya menulis di Batukada, selancar kecil surga di mana aku tinggal beberapa hari istirahat setelah tiba sangat lelah dan sangat berkeringat. Gagasan ini kemudian perlahan-lahan menghadapi jalan ke Bali, Jawa ruteando dan wisatawan, dunia pulau yang paling padat penduduknya.

    Juga diduga telah menulis lebih awal, pada hari-hari dari yang direncanakan santai dan aku telah membayangkan dengan perjalanan pendek dan berhenti di tempat-tempat yang menarik di jalan. Katakanlah Anda punya rencana, sesuatu yang tidak sangat umum.

    Tapi seperti yang sering tidak banyak perencanaan, beberapa aktor eksternal muncul bagi saya untuk berhenti di mana ia berencana untuk berhenti selama kurang, dan berjalan lebih kemudian untuk mendapatkan ke Bali lebih cepat dari jadwal. Yang lagi-lagi membuat saya meledak selesai.

    Dan setelah waktu yang lama tanpa hadiah, aku membuat satu perjalanan di Bali, yang membuat saya tinggal satu minggu dan menyatakan total liburan, perjalanan, blog, menulis dan berpikir tentang …

    Dan seberapa baik aku sedang duduk, karena jika aku harus mengklasifikasikan seburuk beberapa hari perjalanan, tanpa benar-benar menjadi chung, yang terburuk untuk tanggal telah Jawa. Sayang saat aku ingin, aku suka situs, tapi entah mengapa aku patuh saya keluar dan mengemudikan jam dibutuhkan untuk keluar.


    Java dan berkeringat

    Dua ratus mil dari Jawa, Sumatra masih di jalan menuju ke jalan ke feri dan pemandangan hijau yang sama yang menyertai saya empat hari sebelumnya digelapkan dengan asap hitam, kebisingan dan kekacauan.

    Garis-garis besar truk minyak bakar yang memerlukan beberapa tahapan kemajuan, pengereman kering, tetes laju asap hitam makan sampah di depan saya, mendapatkan sedikit helm oleh garis pemisah jalur untuk menemukan sebuah lubang kecil, dengan punya sprint yang bagus untuk melepaskan satu atau dua truk. Dan sekali lagi demi satu …

    Jadi tiga ratus mil ke feri, berkeringat dan menginfeksi waktu, dan pemukulan yang menuju hari yang lalu, begitu banyak yang buruk tentu saja.

    Lima puluh mil dari feri, pengadilan tidak bisa mengerti membiarkan lewat hanya sepeda motor. Sekali lagi, jalan itu dibuka untuk beberapa mil untuk kembali ke menikmati beberapa saat. Tidak berlangsung lama, kami berbelok memotong lain di bahu untuk melewati lubang yang mengesankan berdiameter dua meter di tengah jalan. Dia telah melihat beberapa tanah longsor dan ambruk dari aspal, tetapi selalu di sayap. Melihat lubang di tengah jalan lebih mengesankan, mengingat untuk berpikir bahwa yang pertama melihatnya, jika mereka benar-benar melihat dan melakukannya mendapatkan sekitar. Dan terutama jika pertama adalah sepeda motor.

    Di antara yang pertama saya datang ke feri, yang memakan waktu satu jam, dan yang menangis hampir lain dalam perjalanan, hampir tiga kali ketika saya dipisahkan dari sepeda, sesuatu yang saya tidak suka suasana di kapal. Mungkin aku akan datang dan dipelintir, atau mungkin tidak, bahwa tidak bau gagal saya dan hal itu di kali cheeky humor sebagai pikirku. Beberapa mata saya melihat hampir tiga jam tanpa henti, dalam keheningan gemilang dan beberapa meter. Beberapa datang mendekat dan mencoba untuk mencari tahu di mana itu dan di mana ia pergi, tapi itu sangat bersejarah bagi mimikri dan tersenyum, sehingga dengan helm dan Kastilia musik, mencoba untuk menghindari lingkungan.

    Dalam tiga jam aku harus berpikir apa yang harus dilakukan ketika tiba di malam hari dan tanpa rencana. Jakarta adalah dua jam dan tidak punya niat untuk menggali ke dalamnya, apalagi di malam hari. Kota pada kedatangan, pelabuhan, memotivasi saya tidak terlalu banyak, sehingga baik bergerak untuk mencari jalan lain hotel, di mana satu-satunya jenis percakapan aku akan menemukannya dengan bantal, atau mencari turis barat, tidak sadar ada.

    The “rumah tamu” akomodasi biasanya rendah Backpackers Barat normal dan tepat apa yang saya butuhkan. Sekali lagi aku menoleh ke google maps dan mengatakan kepada saya bahwa di pantai barat Jawa, sekitar 35 kilometer, memiliki panggilan Marbella. Apa yang terdengar sempurna dan aku pergi ke sana.

    Yang pertama akan menjadi yang terakhir di kapal ini di satu pintu, jadi aku meninggalkan perahu di dekat bagian bawah dan secepat mungkin, dengan sedikit penerangan jalan dan takut yang tampak buruk yang saya lihat di kapal dikonfirmasi output dalam bentuk serangan. Fang terlalu rumit kira, tapi ketika dalam keraguan selalu lebih baik untuk menjadi kuat dan menghindari mengkonfirmasikan kecurigaan.

    Tetapi, walaupun kota pelabuhan tidak memotivasi semua, menghabiskan tidak ada yang terjadi bahkan tidak dekat.

    Setibanya di rumah tamu lagi google telah mengkhianatiku, Hotel Marbella adalah sebuah kompleks hotel bintang lima di daerah dengan karakteristik serupa, perjalanan mewah lokal, sesuatu yang tidak terjangkau, dan sekali lagi tidak ada sasaran yang terlihat . Satu malam dalam keheningan.

    Menangis terbangun resepsionis, aku punya kamar kumuh di harga tinggi untuk apa yang terutang, tetapi juga untuk membiarkan saya pengait ke dalam jaringan “Internet” dan merencanakan sesuatu di Jawa, karena aku tidak tahu di mana harus berhenti , apa yang harus dilihat dan ke mana harus mencari dan pembicaraan akan diperlukan. Saya senang menjadi sendirian, dan salah satu hal yang menarik saya untuk bepergian pada sepeda motor yang memungkinkan saya untuk keluar dari daerah turis dan melihat hal-hal yang sebenarnya. Tapi selalu dalam kaitannya dengan hari-hari justru sebaliknya, tetapi untuk akomodasi murah makanan Barat dimaksudkan untuk kulit putih, dan percakapan dari tanda. Apakah menumpuk dan itu akan membutuhkan.

    Jadi malam itu aku mengatur rencana pertama untuk menghindari gunung saya pernah membaca akan berlumpur dan berbatasan Jakarta untuk alamat jalan raya untuk sampai ke pinggiran kota di mana aku tahu aku telah Turistea. Sesampai di sana, tinggal di sebuah rumah tamu menemukan tidak menimbulkan masalah. Yang akan di pagi hari ia berada di 130 km, beristirahat di sore hari untuk mendapatkan saya pada hari berikutnya dan mencapai Batukada pemukulan. Santai dan belajar menjelajahi beberapa hari dan melanjutkan ke Bali mengunjungi gunung berapi yang telah membaca yang menarik dan dua candi, satu Buddha dan Hindu, tampaknya sangat tua dan sangat spektakuler. Itu rencana.

    Tapi keesokan paginya semua mulai pergi salah. Pertama dan sebagai pertanda apa yang akan terjadi, beberapa mil di luar, dan sebelum mencapai jalan tol, kedua kepolisian di Indonesia.

    Kali ini aku mengeluarkan array peran sekaligus dan dalam beberapa menit pertanyaan dari agen, aku turun dari sepeda, aku berada di sisinya dan mulai membaca satu per satu peran masing-masing dan apa tujuan mereka. Nada tepi yang tampaknya untuk bekerja sebelumnya, yang lagi-lagi mempunyai efek dan aku bisa mengikuti. Selain batuk untuk memiliki jelas.

    Peringatan kedua datang dengan cepat, ketika memasuki dua pegawai tol memotong jalan raya langkah dan membuat saya berbalik, gugup tentang kehadiran saya di sana. Sepeda tidak diperbolehkan untuk menggunakan tol di Indonesia.

    Pada waktu itu saya tidak berpikir itu akan lebih bijaksana, dan sekarang aku memiliki laut di depan dan menulis santai tampak begitu jelas. Berbalik dan menyeberangi pegunungan, lumpur telah diberkati dibandingkan dengan apa yang saya harapkan.

    Tapi tidak, aku pergi ke Jakarta untuk apa yang bukan jalan raya, yaitu lalu lintas perkotaan oleh dunia yang paling padat penduduknya di pulau, di mana setiap orang memiliki menyemburkan asap kendaraan, di mana matahari scorches, kelembaban brutal, dan keruntuhan lalu lintas kontinu.

    Lima jam untuk perjalanan 120 kilometer dan mendapatkan terbenam dalam keringat saya ke daerah pinggiran yang dicarinya. Runtuh dua jam mencoba untuk menemukan daerah akomodasi yang tidak pernah datang. Tidak ada yang mengerti saya dan naluri tidak begitu mudah. Jarang kehilangan satu planet kesepian, ini adalah salah satu dari sedikit.

    Di atas semua waktu yang jatuh tormentón jalan-jalan berlumpur, fender saya menggelinding tanpa mandi dia memberi saya cokelat berhadapan. Hari yang indah untuk membingkai.

    Aku mengubah rencana lagi, melihat bahwa hari berlalu, aku memutuskan untuk berangkat ke Jakarta Batukada keluar dari alamat, menemukan sebuah hotel pinggir jalan sedih dan setengah keluar dari neraka untuk keesokan paginya sesegera mungkin keluar dari kota.

    Mereka harus tiga jam terjebak di jalan-jalan yang sejajar dengan tol yang memungkinkan saya berkeringat menonton hampir kosong tiga jalur ekstra. Frustrasi yang besar karena saya tidak dapat diatasi tol yang ramai jika anda ingin sepeda motor kecil, apalagi bagi saya.

    Pada malam harinya menemukan apa yang saya inginkan, saya makan, tidur, dan pada pukul tujuh pagi aku duduk di sepeda dengan satu ide, bisa Batukada tak peduli apa, tak ada lagi libur dan tidak ada lagi jalan sepeda setidaknya dua hari. Dan seorang musafir atau seorang turis untuk memberitahu saya kesulitan untuk menyenangkan.

    Pinggiran dari Jakarta yang lain 120 mil dari perkotaan mengemudi neraka dan menekan, hanya lebih dari empat jam sampai jalan mulai jelas setidaknya untuk saat ini. Perasaan udara di wajah, bahkan panas, dan pemandangan yang secara bertahap mulai jelas, saya mengeluarkan gulungan tubuh yang salah. Jakarta telah mengalami kesalahan serius yang saya konsumsi energi kecil ia membawa setelah sekian hari intens sepeda motor. Saya kira bahwa bulan juga akan melakukan perjalanan dan aku tidak merasa begitu segar.

    Pada saat gerakan lambat adalah skuter paralel kuning dan sopir melambai aku ingin mengambil gambar dengan saya, “efek Beckham” yang menghantui kita untuk pengendara sepeda motor. Foto yang akan menggunakan sepeda dunia, saya, saya dengan sepeda, sepeda dengan spontan, dari spontan kepada saya …

    Makan terlalu banyak asap untuk berhenti sekarang bahwa aku adalah udara, aku bilang tidak, itu terburu-buru.

    Dia berdiri di belakangku dan ia mengikuti beberapa mil sampai melompat cadangan dan harus berhenti. Di sebuah lampu merah aku berkata aku akan mengisi bahan bakar, jika aku ingin menjadi foto berhenti. Tampak seperti orang yang baik.

    Lalu datanglah momen besar perjalanan bagi saya dan bagi pengendara sepeda motor tertarik pada perjalanan jauh.

    Sebelum satu kuning biasa keran bensin di Indonesia, dengan harga 35 sen per liter, sebuah merek baru muncul keran biru, 60 sen …

    Saat keraguan dan ketakutan, apakah itu lebih mahal oktan sudah berakhir, meninggalkan keran kuning dan murah dalam posisi “oktan rendah”. Dan ia telah lebih dari 2.000 kilometer dengan bensin.

    – Keputusasaan!

    Petugas tidak memahami “halo” kedatangan saya, tapi Andy, fotografer spontan mengoceh sesuatu dalam bahasa Inggris.

    Lebih dari cukup, memiliki enam tank dari 88 oktan bensin, dibandingkan dengan 92 oktan biru dan sulit ditemukan di Indonesia di luar pusat perkotaan.

    Ketika saya sedang mencari sepeda untuk perjalanan aku pergi ke salah satu dealer Honda yang terbaik di Madrid. Di sana saya mencoba fatal, biasanya di Spanyol dalam beberapa tahun terakhir jabugo. Bisnis yang buruk yang gagal untuk melihat seorang mekanik yang mengerti tidak akan pergi ke Australia adalah untuk menjadi serdadu umpan meriam untuk sepeda baru, aku berkata enggan mengakui bahwa Honda Varadero sampai 91 oktan bensin.

    Jadi apa?, “Comes setelah bencana?, Karena sepeda sejauh ini telah memberikan tanda-tanda kerusakan.

    Untuk mengakhiri masalah ini, kemudian saya juga tahu bahwa bensin telah memimpin di sini, yang saya kira akan dikenakan katalis tetapi tidak tahu apa konsekuensi melibatkan.

    Pemilik hotel itu Batuka Australia, aku menceritakan kesengsaraan saya dan membuat saya beberapa pil untuk meningkatkan oktan. Sejak saat itu sampai hari ini saya harus memasukkan dua kali lima liter bensin dari 88 oktan karena itu datang, dan aku tidak berani memasukkan pil. Sepeda berjalan dengan lancar dengan bensin dan Yehezkiel, pembaca pertama blog ini selain keluarga saya, saya mencatat di awal perjalanan untuk berhati-hati dengan oktan enhancer, yang telah dikenakan Afrika Twin saya ingat.

    Setelah omelan pengendara motor, menarik hanya untuk roda dua pelancong, bahwa mereka memutuskan apakah mereka ingin para ahli, bahwa saya sebagai perlu khawatir jika hal itu. Jika saya memiliki kesempatan untuk gagal dan mungkin tidak akan tiba di Australia, tahu itu akan baik untuk pergi.

    Motor seolah-olah bensin yang terbaik, tidak bermasalah …

    Dan setelah bab bensin, yang akan diundang untuk sarapan oleh Andy spontan, dan aku tidak tahu berapa banyak jam sepeda dan menikmati bersama-sama dengan hijau dan kurang tempat-tempat keramaian, saya datang ke Batukada ke seribu, yang seperti kisah sebelumnya mulai .
    Batukada

    BATUKARAS1

    Batuka adalah sebuah desa nelayan kecil di selatan Jawa Tengah. Saya rasa sampai seseorang menemukan papan selancar, para nelayan akan cukup lelah ombak mengalir ke pantai dan membuatnya sulit untuk keluar dari puluhan kapal-kapal nelayan kecil.

    BARCASPESCA ANAK PESCANDO2NIÑOS PESCANDO1

    Sejak seseorang berselancar gelombang pertama, saya asumsikan, penduduk setempat berpadu dengan ombak memancing atas apa yang telah dibangun beberapa bungalow kampus yang host beberapa pariwisata, tidak banyak dan kebanyakan lokal. Pantai ini dibagi menjadi dua bagian yang dipisahkan oleh tonjolan batu alami, satu untuk memancing dan satu untuk Surfers

    Musim rendah seperti kami, nyaris tak ada orang. Saya adalah satu-satunya wisata di hotel saya untuk sebagian besar hari-hari aku di sana.

    Selain dua gadis-gadis Jerman yang saya temui hari pertama, sesuatu yang saya berbicara dengan Tom, pemilik hotel, dan Bruce, Australia lainnya yang tidak bisa mengatakan apakah dia adalah seorang jenius atau jika dia waras. Tetapi kenyataannya adalah bahwa lima hari saya akhirnya di sana, aku baru saja sosial, sangat sebentar-sebentar dan tidak ada yang mendalam, tidak punya teman.

    Juga hampir tidak bisa belajar surfing, hanya ada satu hari dan gelombang tidak terlalu besar. Hari itu aku tinggal selama enam jam di dasar air dan keras kepala, aku berhasil bangun dan mulai berselancar di busa. Dengan papan besar sekalipun.

    Tapi aku tinggal selama dua alasan, satu karena saya sangat senang melakukan apa-apa, berbicara peselancar lokal tanpa gelombang tidak memiliki insentif untuk memberi saya hanya percakapan lain. Meskipun mereka berbicara sedikit bahasa Inggris, sudah cukup untuk menceritakan kisah-kisah kecil dan tahu sedikit.

    SET

    Semua orang tahu aku, aku bangun di pagi hari dan di pintu bungalo saya mengharapkan termos air panas dan dua kopi instan cukup benar. Aku membawa mereka, berjalan menuju pantai, melambaikan tangan kepada sekelompok pekerja yang sedang membangun mengalahkan tropis perpanjangan sebuah hotel, membeli donat dari pedagang kaki lima yang aku curiga adalah satu-satunya penjualan hari itu, aku sedang berjalan oleh surfing pantai dan mencatat bahwa sekali lagi, tidak ada gelombang. Ia kembali ke hotel, mandi lain lagi, aku berjalan-jalan di tepi pantai memancing, kadang-kadang membuat film, kadang-kadang aku bersama gadis-gadis Jerman, atau Bruce Australia, atau siapa pun … sehingga setiap hari.

    Alasan lain yang membuat saya tetap adalah saya menjadi sakit tenggorokan, kali ini lebih intens, dengan gejala infeksi. Begitu banyak sehingga aku menghabiskan beberapa hari tanpa merokok, terlalu buruk Anda tidak mengambil keuntungan dan di Bali lagi kebiasaan jelek. Saya dokter dari perjalanan, ini aku, aku tidak minum antibiotik yang diresepkan, laju sepeda motor dan gagasan tentang surfing di Bali tidak merasa seperti mereka menghancurkan saya. Jadi jangan dan tidak pernah mengambil jadi saya kira, tidak berhenti untuk menyembuhkan.

    Sakit tenggorokan yang telah pergi ke burung tropis yang tidak akan pergi, kadang-kadang lebih, kadang-kadang kurang, tapi tidak pernah berhenti berjalan. Ini iklim yang tidak sehat, berkeringat sepanjang hari, tetapi pada malam hari dan beberapa sore keluar dari air, aku dingin tanpa menyadari adil dan lagi. Belum lagi setelah badai datang.

    Kenyataannya adalah bahwa dalam Batukada mencoba pulih, melihat bahwa aku tidak akan berbaris disertai dengan sakit tenggorokan, dengan gagasan pergi ke Bali untuk membuat skala kecil.
    A direbus Bali

    Salah satu hal yang aku ingin melihat jalan adalah Gunung Bromo. Tapi suatu malam Batukada menganggur pemandu wisata yang mengatakan kepada saya ada lagi kulit putih jauh lebih baik daripada yang pernah ada, mungkin karena tidak di planet kesepian. Tampaknya lava tampak jauh lebih dekat.

    Jadi yang menjadi pertama saya berhenti, ide itu tiba di sore hari dan melihat matahari terbenam di sana yang juga tampak sebuah ajakan. Perjalanan sangat panjang, dua ratus lima puluh mil.

    Tapi jarak dapat dibuat sangat panjang di Indonesia selama musim hujan. Sumatra badai menjadi sedikit “chirimiri” dibandingkan dengan apa yang beberapa mil di luar dimulai.

    Langit menjadi hampir sepenuhnya tertutup pada malam hari dan mulai banjir, kali ini tanpa pandangan yang jelas. Dia mulai dan hampir tidak berhenti sepanjang hari, intensitas diubah oleh langkah-langkah tapi konstan mengemudi dalam air, dengan banyak air yang tak pernah sebelumnya dalam hidup saya melihat, apalagi sepeda motor.

    Memegang jaket tapi memakai syal untuk melindungi tenggorokan jembatan dan dibuat untuk tongkat, seperti sarung tangan yang penuh lubang. Aku menolak celananya tapi ada saat aku melihat air datang Kurasa untuk beberapa menjahit, sehingga setelah begitu banyak galon jatuh calaran mengarah ke kaki perlahan-lahan untuk mencapai kaki di dalam sepatu bot meskipun itu pekerjaan mereka dengan sempurna.

    Draft tiba sore hari tapi tidak ada cahaya ke Wonosobo, kota saja lebih dari 20 km dari gunung berapi dan di mana saya tinggal untuk hari berikutnya meninggalkan jalan-jalan, terutama karena air masih turun terus ..

    Semua pakaian dalam ransel yang sejauh ini sudah ketat, tapi tidak ada yang bekerja di seperti hujan, jadi aku mendapati diriku di sebuah kamar hotel kering tanpa apa-apa kecuali kemeja lengan panjang membawa salah satu sisi kasus oleh kesempatan.

    Tas juga ada di sana, di mana saya pergi pada pukul tujuh malam setelah makan malam yang lezat kacang dan untungnya aku punya air. Restoran hotel tidak begitu di sandal dan dengan handuk di pinggangnya mencari restoran sepertinya tidak ide yang bagus. Total bencana tentu saja membuat saya untuk merestrukturisasi bagasi melihat bahwa di sini air mencapai hampir setiap sudut.

    Keesokan paginya aku sekali lagi pakaiannya yang basah, telah berhasil mengeringkan pakaian tidak akan diperlukan paling uap air panas di komputer, sisanya adalah air login, termasuk kaus kaki. Ideal untuk sakit tenggorokan.

    Hari sadar gelap, seperti yang berjumlah dua ribu meter adalah gunung berapi dimana suhu masih rendah. Situs spektakuler di seberang jalan gunung desa-desa kecil yang dibangun di pinggir jalan. Tapi di antaranya tidak ada banyak cahaya dan dingin belum selesai menikmatinya.

    Kunjungan ke gunung berapi itu cepat, hal pertama yang menghantam saya adalah bau belerang kuat, yang dimulai dari jarak tertentu untuk mengambil alih udara. Setelah tiba, abu-abu panas mendidih renang dilepaskan cukup untuk menanggalkan pakaian dan memiliki menggeliat.

    Tapi dalam kembali aku bertemu dengan tiga siswa yang dijaga oleh polisi adalah satu-satunya pengunjung ke tempat di sampingku.

    VOLCANO

    Dari sana aku pergi ke Boronbudur, di mana kuil Buddha dengan nama yang sama dan di mana ia berencana untuk menghabiskan malam dengan tenang.

    “Jajaja” pikir penulis, diam-diam mengunjungi sebuah kuil tidak basah kuyup, kakinya benar-benar tenggelam dalam sebuah kantong air dan tidak ada harapan bagi hujan berhenti, jadi aku melewatkan itu dan pergi ke kota di mana ia dijadwalkan menghentikan untuk hari berikutnya untuk mengunjungi kuil Hindu, Yogyakarta. Dia mengusap setidaknya beberapa pakaian di tempat cuci otomatis.

    Keesokan paginya, langit siap untuk istirahat lagi, aku meledakkan tenggorokan dan perasaan yang tidak menyenangkan kaki kembali ke celana basah, aku membuat keputusan.

    Meskipun gila karena aku adalah sekitar 600 km, hari tidur di Bali, Jawa rencana jelas yang menyukai sepeda motor dan selama musim hujan tidak mungkin, sehingga semakin cepat tiba, sebelum aku kering.

    Dan aku pergi pukul sembilan pagi, saya menyatakan hari sebagai hari kacang di pompa bensin dan mulai salah satu hari terpanjang perjalanan. Tidak hanya hujan terus tapi tumbuh.

    Menyeberangi java monsun jelas yang membuat saya dari menikmati situs ini, tetapi malah memungkinkan saya untuk melihat bagaimana negeri ini dalam hujan bulan. Dan itu sangat spektakuler untuk melihat bagaimana meskipun sungai dan jalan-jalan menjadi payung selama berjam-jam atau pekerjaan, apa pun, orang-orang yang melanjutkan hidup mereka normal. Pejalan kaki yang berjalan pada kecepatan yang sama, sepeda berhenti, meletakkan sepotong plastik atasnya dan bergerak di.

    Kesenjangan terbentuk di jalan dua kaki air di kali, kadang-kadang air memasuki rumah-rumah, perasaan berada di dalam sebuah bencana, bahwa sehari setelah siaran dibuka dengan gambar. Tapi tidak, orang-orang normal melakukannya ide dari kepala, tak ada yang terjadi di sini, ini adalah normal. Saya membayangkan suatu pagi di Madrid dengan waktu hujan ini dan runtuh, orang tidak akan pergi bekerja dan akan dibenarkan.

    Hujan turun hampir terus-menerus sepanjang hari sudah gelap dan masih di sebuah kota bernama Probollingo, jauh dari Bali, tapi tidak tahu persis berapa banyak. Dia memakai semua aman dan tidak google untuk mengetahui lebih lanjut bahwa peta gps tidak ada di daerah ini. Ia harus menghentikan paling tidak untuk beristirahat dan makan sesuatu, dan kadang-kadang berpikir menyerah dan menemukan sebuah hotel.

    Sebuah Kentucky Fried Chicken “adalah lokasi untuk panggung pertunjukan, sekitar selusin orang menunggu di dalam, semua pekerja situs. Tidak ada pelanggan.

    Sebuah tamparan saya kelembaban udara membeku ketika aku sedang berdiri dalam tabel adalah untuk suara langkah kaki saya, teredam oleh kantong air di dalam dirinya sepatu bot. Aku meninggalkan sungai untuk lulus yang menuju ke sebuah danau kecil yang dibentuk di bawah meja, tepat di tempat kakiku beristirahat selama detik.

    Antisipasi besar, tidak ada hubungannya tapi menonton sebagai orang asing memasuki pembentukan direndam dalam air pemberat pasti pudar meninggalkan jeruk oleh teralis berpikir. Melepas jaket dan kemeja untuk tinggal di tenggorokan harus ingat ayahku.

    Setelah menyeka melanjutkan dengan menunjukkan bahwa aku bisa lakukan dalam pengering tangan, yang terjadi di luar kamar mandi dan pandangan pemirsa saya, aku makan terlebih dahulu dan kemudian makan malam.

    Aku berkonsultasi peta dan meninggalkan saya dua ratus kilometer untuk mencapai feri, yang irama hari terhitung selama lebih dari lima jam. Itu sudah hampir pukul tujuh sore, tapi aku tidak ingin untuk mengeringkan badan dan menyelesaikan di Bali dan Jawa, yang untuk beberapa alasan sudah jelas bahwa saya tidak ingin mereka di sana.

    Pada pukul dua belas malam aku datang ke feri, mengambil sedikit lebih dari setengah jam dan aku berbaring di sepeda bertelanjang kaki. Kaus kaki di udara buangan dan kaki, berkerut seolah-olah dia seratus tahun dan telah tinggal di hutan.

    Lagi-lagi berada di feri dan lagi tidak punya rencana, jadi periksa kembali ke peta dan memutuskan untuk pergi ke Lovina, pantai utara di mana setidaknya nama sebuah hotel yang baik dan terjangkau. Walaupun Bali akan penuh pasokan hotel, lebih disukai lebih dari satu jam sepeda panjang dan memukul.

    Dan begitulah, meskipun dua pagi, seorang pengedar untuk hotel melihat saya dan menemani saya, saya melihat wajah lelah memutuskan untuk menawarkan semua layanan, alkohol, pijat, sepanjang malam …

    Aku butuh tempat tidur dan handuk sebelumnya.

    Keesokan harinya aku berpikir, ingin tinggal di Bali beberapa hari istirahat tapi aku ingin surfing, utara pulau tidak memiliki gelombang jadi aku harus menjalankan raket di selatan. Dan meskipun aku selalu berusaha menghindari orang banyak, kali ini, setelah seorang pertapa yang telah Sumatera dan Jawa, mabuk Australia ingin melihat berbaring di pintu hotel saya. Siapa yang akan mengatakan padaku.

    Jadi di Kuta, pada waktu itu tidak tahu bahwa itu situs tapi dengan bantuan orang-orang dan efeknya sepeda saya dengan cepat belajar bahwa adalah tempat masalah.

    Aku tiba di sana saat makan siang, didampingi oleh dua peselancar yang melihat ukuran sepeda dan pendaftaran telah menyelamatkan saya dalam pencarian dan saya dibawa ke hotelnya, yang penuh tetapi berada di daerah penginapan yang murah, yang jaringan jalan-jalan sempit penuh dengan fasilitas untuk wisatawan. Surfing toko-toko, hotel, restoran, toko pakaian, panti pijat …

    Manuver sepeda untuk mencari hotel untuk kain yang tidak hilang untuk kedua bisnis lokal yang mereka harapkan, seperti untuk peselancar mencari ombak dan wisatawan mencari bir dan toko-toko tato. Semua orang menatapku dan mengatakan sesuatu.

    Aksen Italia menghentikan saya dengan sekelompok orang Latin yang memberiku ucapan selamat yang hangat pada kuliah saya dan saya mencoba untuk tinggal di hotel mereka, yang juga penuh.

    Dan kemudian datanglah hadiah untuk usaha, perjalanan memberiku hadiah sebisa mungkin. Dalam bentuk orang, pengalaman terbaik dalam perjalanan ini telah menjadi teman-teman saya sudah kenal, pemandangan alam dan monumen memerlukan foto untuk benar-benar ingat. Orang.

    Sophie Perancis, sepuluh tahun yang lalu yang meninggalkan “normal” hidup untuk mengabdikan diri untuk datang ke Bali pada musim dingin Eropa, membuat pakaian dan kemudian menjual di pasar loak di Prancis selama musim panas. Dia bekerja tiga bulan dalam setahun dan setengahnya lagi melakukan hal-hal, tapi irama tropis, kehidupan antara sini dan sana, dan tahu segala hal di Bali dari mana aku berada, dan sekali lagi terima kasih naik sepeda dan efek, memutuskan untuk berbagi bermurah hati dengan saya. Tanpa mengharapkan imbalan apa pun, hanya tertarik pada karakter yang datang dari jauh benda itu dipasang begitu besar.

    Dia berjalan aku ke hotelnya, gang sempit aku harus menghapus untuk mendapatkan sebuah koper, yang menenangkan saya terhadap keamanan sepeda. Akomodasi yang sempurna, enam euro untuk kamar dengan dua tempat tidur di lantai atas sebuah sudut dua bangunan kecil yang saling berhadapan, dan sebuah kebun pemisahan antara mereka.

    BALI HOTEL

    Aku tinggal di sana lebih dari bahagia, adalah awal dari liburan saya, menemukan tempat yang baik tidak selalu mudah, setidaknya di Bali saya sedang memeriksa sesudahnya. Saya kira bunga yang telah terbang bersama saya ke Bali langsung dari Malaysia, Sumatera dan Jawa seharusnya tidak datang dengan saya.

    Keesokan paginya, setelah baik yang sangat panjang layak tidur, diikuti dengan hadiah.

    Turun tangga mencari pecandu kopi, saya pikir saya melihat foto seorang pria hanya duduk di meja yang ada di hotel, istirahat berat kepalanya pada kedua lengannya yang keras di atas meja. Mendengar seseorang mendekat, dan dengan susah payah, uang dan di antara kepala bilis mampu mengenali saya, juga bukan aku, tetapi fitur …

    – Anda yang ada di sepeda?

    Fernando, astur penduduk selama bertahun-tahun di Hong Kong dan surfing kekasih dan Indonesia. Surf sedang berlibur dan terkejut malam sebelum pendaftaran dikenal di luar hotelnya, lebih dari 30.000 mil dari babi tercinta.

    Bagaimana luar biasa sedang dinyatakan dalam lidah Anda, dari Malaysia yang tidak menggunakannya, keheningan media dalam beberapa minggu terakhir ini dihargai dengan seorang teman yang berbicara Castile.

    Butuh waktu dua kopi dalam menghubungkan dan kebangkitan pada waktu yang sama, yang menyebabkan kami pergi bersama-sama untuk berselancar di ditemani seorang teman Jepang Ferdinand.

    Aku menyewa sebuah meja besar untuk belajar dan saya berkonsultasi dengan mereka tiga kali jika aku melihat gelombang raksasa ini tidak berbahaya bagi saya, yang sepertinya tidak. Anda mengambil yang lebih kecil yang Anda lihat mengatakan …

    Itu baru bagi saya untuk berada dalam gelombang yang ukurannya dengan meja yang Anda rencanakan, perasaan pertama adalah bagian dari tubuhku yang naik ke puncak dasi, yang mengarahkan saya untuk berpegang pada papan dan oleh Tentu saja tanpa ada upaya untuk menghadapi gelombang membiarkan aku turun ke busa. Mereka begitu keras sehingga ketika aku turun, aku akan pakan di meja dan aku bergerak naik busa di dekat pantai dari pantai.

    Sebuah gelombang kenikmatan yang membantu saya belajar lebih cepat. Aku senang dan dari saat itu aku memutuskan bahwa aku sudah memiliki wakil baru berselancar.

    Pada sore hari dan di perusahaan Fernando aku membeli meja, terlalu muda untuk belajar, karena hampir semua orang gila, tapi diangkut di sepeda dan sangat murah, 50 euro, sesuai dengan sepuluh hari sewa. Seiring dengan keras kepala saya, belajar dengan hal itu …

    BERUSAHA SURF

    Ada dua hadiah, Lara, seorang Belanda yang baru saja memulai perjalanan dari enam minggu untuk Indonesia, yang melihat dia sendirian di hotel sponsor, dan Anderson, seorang teman dari Sophie Basque juga tidak dapat Basque dan menjadi peselancar, tidak akan lebih sehat dan orang-orang baik, dan sekarang adalah teman baru. Hari kedelapan San Sebastian Maret lagi setelah satu tahun untuk menjelajahi semua gelombang Bali dan Australia.

    Yang merupakan inti dari apa seminggu menjadi keluarga saya di Bali, yang membuat saya mendedikasikan diri untuk beristirahat dan belajar surfing, menikmati pantai, makan dengan baik dan makan lebih baik. Upeti setelah upeti.

    FERNANDO DAN DOWN TO THE BEACH SOPHIE Ander MARISCADA

    Selain itu, setiap hari aku menelepon karakter yang baru mobile Sophie.

    Francesco, seorang pemandu wisata Italia di Roma yang menghabiskan musim dingin berselancar di sini dan berbicara lima bahasa, setiap kali kita menjawab di kita sendiri, dalam percakapan yang sama, yang lucu berantakan

    Beberapa Roma berbelanja di sana dan telah menghabiskan waktu yang lama antara Thailand, India dan Bali, membeli irama tropis dan menikmati kehidupan.

    Jonatan, Skotlandia desainer tas, papan selancar dan skateboard, sebuah karakter hanya untuk satu malam tidak berhenti kami tertawa dengan cerita-cerita dari sekian banyak tato dan “menusuk”.

  • Ezequiel
    Posted at 21:26h, 01 marzo Responder

    Hola Charly:
    No sabía que soy el primer lector NO FAMILIA de tu blog. Es todo un honor, créeme. También debo ser el más fastidioso, porque sólo escribo para dar alarmas sobre la mecánica de la moto. Bueno, ya estoy otra vez aquí, pero creo que es para calmarte. Es con respecto al octanaje de la gasofa. No sabía que estabas usando gasolinas con índice tan bajo (te hubiera alarmado antes). Vamos por partes. Como sabrás, el pistón del motor, cuando sube, comprime la mezcla de gasolina. Cuando está arriba del todo, la bujía produce una chispa, entonces la gasolina explota, y envía el pistón hacia abajo. El sube y baja del pistón se transmite, mediante la biela, al cigüeñal, de éste al piñón, y de éste a la rueda, lo que mueve la moto. Bien, para que esto suceda correctamente, la gasolina debe explotar cuando el pistón está arriba del todo. Pero ocurre que la presión (y por lo tanto, la Temperatura) es tan alta que podría detonar (explotar) ANTES de estar arriba. Esto sería malo, porque el pistón se vería sometido a dos fuerzas opuestas. Se podría doblar la biela, agujerear el pistón o partir el cigüeñal.
    Para que esto no ocurra, a la gasolina se le agregan ANTIdetonantes, entonces sólo explota cuando hay chispa. Cuanto más antidetonantes tiene una gasolina, más alto es su Indice de Octanos. Antes se usaba el tetraetilo de plomo, pero es muy venenoso. Se sigue usando sólo en los paises subdesarrollados. Ahora se usa el benceno, que también es muy venenoso, PERO con un catalizador en el tubo de escape, esto se evita.
    El problema es que los catalizadores son cerámicos, y sólo aceptan gasolinas SIN plomo. De usarse con plomo, éste se deposita sobre las membranas cerámicas y aruina para siempre al catalizador.
    Conclusión: Si no has dañado el motor hasta ahora, y ya no usas más gasolina con tan bajo indice de octanaje, el MOTOR no tiene nada. Otro tema es el catalizador, ya veremos cuando te toque pasar la ITV.
    Lo que te decía de los elevadores de octano es que tengas cuidado. El que yo usaba para mi África Twin tenía benceno y ve a saber qué más. Al derramarse un poco dañó la pintura del depósito. Pero lo que fue peor es que me excedí y reventó los diafragmas de los carburadores. Tu varadero es de inyección, y a los inyectores no puede pasarles nada en absoluto con los elevadores o con la gasolina de bajo octanaje.
    Así que tranquilo, si no pasó nada hasta ahora, y pones gasolina de por lo menos 90 octanos, ya no pasará nada a ese respecto. Por las dudas, en cuanto estés en Australia, no vendría mal que te acerques a un mecánico Honda (probablemente lo encuentres en Darwin) y le des una revisión a TODA la moto. Así podrás cruzar el desierto tranquilamente. Con una tabla de surf a un lado de una moto en medio del desierto australiano, pagaría por verte. Cuídate, hermano.
    Ezequiel

    • Charly
      Posted at 11:00h, 02 marzo Responder

      Amigo Ezequiel, ya te echaba de menos, tendré que estropear la moto más a menudo para leerte, que desde luego es un placer. Así hasta yo consigo entender cómo funciona la Perla. Que yo sepa, es la primera vez que pongo gasolina de tan bajo octanaje. Nepal, India y Pakistán son sospechosos de lo mismo, pero allí no había carteles, ni colores, ni nadie que supiera explicarme.
      Me quedo más tranquilo con tu explicación, aunque es posible que tenga que volver a poner de bajo octanaje. No se encuentra fácil, la economía local no da para la cara, así que suele encontrarse en zonas urbanas o turistas. Y me deben de quedar casi mil kilómetros por zonas justo lo contrario. Qué harías? poner o no poner las pastillas? si puedes me dices.
      Un abrazo y mil gracias por acompañarme y ayudarme

      • Ezequiel
        Posted at 20:25h, 02 marzo Responder

        Hola otra vez:
        Charly, no pasa día en el que no visite tu blog. Aunque no escribas leo los comentarios de las visitas, que son la mar de interesantes. Hoy, por ejemplo, acabo de enterarme gracias a Topanie (¿Estefanie?) que, en indonesio Glups! se dice Keputasasaan! y que mi nombre es Yehezquiel. No te escribo, como ya he dicho, más que para inquietarte con respecto a la mecánica. No me di cuenta, hasta ahora, lo importante que es para un viajero solitario (a pesar de haberlo sido) sentirse de algún modo acompañado.
        Volviendo a los octanos: dices que te quedan otros 1000 km así.Eso significa unos 4 tanques más. Bueno, te digo lo que haría en tu lugar: usaría las pastillas elevadoras, aunque no sé cuáles son ¿No podrías sacarles una foto, o copiar algo de lo que dice en el envase? Me atrevo a recomendar su uso porque te las ha aconsejado un occidental, alguien que se supone que sabe algo de maquinas complejas (por favor, este comentario no tiene NINGUNA intención de ser discriminatorio).
        Otra opción que tienes, si ya te has desprendido de los bidones (me arrepiento de habértelo aconsejado) es llenar varias botellas de gaseosa con gasolina de la buena, e ir tirando lo mejor que puedas con ellas, mezclándolas con la gasolina “mala”.
        En todo caso, no te angusties demasiado. No exijas al motor, circula lo más bajo de RPM que puedas y pon el oido fino. Si escuchas un “cascabeleo” (CLINCLINCLIN, no sé cómo sonará en Indonesio), afloja un poco. Lo peor de lo PEOR que puede pasar es que el motor deje de funcionar. Pero no va a volarte la cabeza un pistón ni nada. Las Honda son duras, creéme. Te lo dice alguien que no pudo destruir ni una Transalp, ni un África ni puede con la actual Varadero. Confía en tu Perla.
        Lo que sí me preocupa es la seguridad: el tema neumáticos, la cadena de transmisión final (recuerda toda la perorata que te dí antes) o el problema surgido por el golpe: los frenos y la horquilla delantera. Y ya que vas a preocuparte, trata de conseguirte un guardabarros. Aunque sea uno de enduro o cross, fijándolo como puedas a la horquilla. Estuve a punto de ofrecerte el mío, pero deseché la idea cuando me enteré que mi modelo (’99) no es compatible con el tuyo.
        Y volviendo al tema de la tabla de surf: Dice mi mujer que en cuanto vuelvas, te pasas por Jávea, que no habrá olas, pero tendrás alojamiento y comida gratis y plantaremos la tabla de surf en la playa para sacarnos fotos. Un abrazo a la distancia. Nos vemos.
        Ezequiel

        • Charly
          Posted at 12:40h, 03 marzo Responder

          Vamos por partes…
          La Varadero nueva consume mucho menos que la carburación, mil kilómetros los hago con dos tanques y medio. A ritmo de aquí claro, entre cinco y seis litros. Pero a veces sigo echando de menos mi antigua Varadero, no sé por qué será.
          Mañana saldré de nuevo a las carreteras y me quedan como doscientos de gasolina nueva. Paso una ciudad, donde espero encontrar de la buena, pero es posible que no. En breve cuelgo unas fotos de las pastillas, aunque la lluvia mojó el cartón y lo recorté,así que la información está a medias. Si con eso ves algo claro, me dices, de lo contrario, y mañana antes de salir miraré si has respondido, el próximo depósito lo mezclo con una pastilla. Veamos qué pasa.
          También estaría bien comprar unos depósitos de cinco litros y ponerlos donde iban los otros, porque en Australia para cruzar el desierto los voy a necesitar. Si veo algo hago lo que me dices, aunque puede que no vuelva a ver gasolina buena en lo que me queda.
          Las ruedas de momento están bien, la delantera perfecta porque la tuve que cambiar en Malasia, la anterior tenía un pequeño huevo del golpe. La trasera es blanda y se va consumiendo, no sé si llegará. Pero hasta Australia sí que llega, allí podría cambiar si hiciera falta. Los frenos funcionan perfectamente, siguen haciendo un poco el “clak clak” al frenar del todo pero menos, las pastillas se han debido adaptar en Indonesia donde la circulación requiere ir frenando cada rato. Y la horquilla tiene algo dentro que también hace que suene, casi seguro del golpe también, pero cuando baja mucho porque la carretera es mala o muy mala. El mecánico de Malasia, del que me fío, me dijo que no me preocupara, que era el “bushing”, que no sé la traducción pero creí entender que es una goma que llevan dentro para evitar las vibraciones. Por lo demás funciona perfectamente, no da ningún síntoma malo, la moto la metes en una curva y agarra, la suspensión hace su trabajo bien. Y tampoco voy muy deprisa ni pienso ir lo que me queda.
          Así que por seguridad no nos preocupemos que estamos bien.
          Y a mi vuelta tengo que ir a Ibiza, pronto si quiero que no me maten. Así que lo organizaré para pasar por Javea, darnos un buen abrazo y bebernos un buen vino que pienso llevar para agradecerte todo el apoyo. Y a tu mujer también, porque es la jefa y porque creo que me dijiste una vez que también me lee.
          Mil gracias por todo, mañana salgo a Sumbawa, la siguiente isla, no sé cuándo estaré de nuevo conectado, el turismo va a ir desapareciendo y con ello las comodidades. Así que ya os contaré cuando pueda.
          Un fuerte abrazo y mil gracias de nuevo

          • Ezequiel
            Posted at 13:52h, 03 marzo

            El pesado otra vez:
            OK Charly, lo importante es que viajes tranquilo. Repito: la Perla no explotará, tú volverás sano y salvo y más sabio, que es lo que importa. Insisto en que revises la Vara antes de atravesar Australia.
            Y mi mujer y yo te esperamos de regreso. Un abrazo, por favor cuídate. Ezequiel

  • Esteban
    Posted at 21:53h, 01 marzo Responder

    Ay , ay , ay , realmente veo la Varadero con la tabla de surf y no lo puedo creer , jamas imajine ver una con una tabla.
    Lo de Bali , me parecio espectacular , te cuento que hoy tenia un dia de ésos en la empresa y tu relato me cambio el dia.
    Lo del catalizador , realmente no lo tengo muy claro y no quiero hablar de mas , pero seguramente tu mecanico internauta te va a estar dando algunas sujerencias.
    Un abrazo y muchisima suerte.

    • Charly
      Posted at 10:53h, 02 marzo Responder

      hola Esteban, que el blog te ayude a llevar un mal día de oficina me emociona. Gracias por estar siempre ahí. Un fuerte abrazo

  • Joebar
    Posted at 01:15h, 02 marzo Responder

    Ánimo campeón. Sigue así compañero. Bueno, lo de la tabla no tiene desperdicio igual que la foto de ronaldinho en la vespa tuneada.
    Un saludo,
    Joebar

    • Charly
      Posted at 10:52h, 02 marzo Responder

      jajajaja!!!!!!, sí que es clavado sí, era el mecánico de tablas de Batukaras, un chaval fantástico. un abrazo y gracias

  • Andhy
    Posted at 08:52h, 02 marzo Responder

    hi Charly

    how are you today ? happy, you still remember me also tell us in the introduction to your blog. when we can meet again and I heard a story the way youif to invite you to visit Jakarta and beauty and see honda motorcycle factory in Indonesia.

  • Jose Dragón
    Posted at 13:26h, 02 marzo Responder

    Un abrazo enorme Charly, desde la gris Europa te seguimos muchos con sana envidia. Me alegro que Bali te trate bien. A que no hay co… de cruzar Australia con la tabla en ristre? Jajajaja, un abrazo hermano!
    Cuando vuelvas a Madrid avisa! Igual te vamos a recibir unos cuantos!

    • Charly
      Posted at 13:51h, 02 marzo Responder

      jeje, lo de cruzar Australia con la tabla… no sé, la estoy cogiendo cariño, el negocio no puede ser peor porque cuesta seguro más los portes que ella misma, pero es que me estoy encariñando. Noto que la moto está hasta celosa…
      pues ya os diré, será en avión claro, pero todavía queda un poco.
      Mil gracias por acompañarme
      un abrazo

  • german
    Posted at 21:03h, 02 marzo Responder

    hola charlie…
    Ya estaba esperando tu siguiente relato y ayer saltó en mi facebook pero hasta hoy no he tenido tiempo de leerlo…muy bueno lo del surf y lo de Java, en mi vida me habia imaginado que era así..
    ..estamos viajando todos contigo en esta aventura, todo es envidia pura de poder hacer este viaje alguna vez, aunque faltan cojones…
    Respecto al avión, seguro que el transporte de la tabla te va a costar mucho más que comprar una en España!!! pero los recuerdos, no tienen precio..como master card…
    Un abrazo desde Jordania y un saludo a todos los aertecos que leen el blog…

    • Charly
      Posted at 12:44h, 03 marzo Responder

      Hola Germán, qué bueno que sigas por aquí y que te siga entreteniendo el viaje y el blog.
      Y un muy fuerte abrazo a los aertecos, que desconocía que me leyeran en plural. Y no sabes cuánto me alegra.
      A mi vuelta a Senegal, que seguimos!!!!!!
      Un abrazo y gracias por acompañarme

  • juanto
    Posted at 22:00h, 02 marzo Responder

    Aupa Charly , siempre sale el sol , asi que animo y buena ruta .

    Respecto a lo de la gasolina¨, la mia es del 2001 asi que no tiene inyeccion pero si te sirve de algo te dire que le eche gasolinas infames en bastantes sitios , sobre todo en peru .

    • Charly
      Posted at 12:49h, 03 marzo Responder

      pues la referencia de Perú es buenísima, antes de salir leí todo lo que pude del tema y las peores gasolinas parece ser que están ahí y creo que en Bolivia. Así que lo mismo esta moto es indestructible, estos japoneses…
      Si honda patrocinara algo lo pondría en mayúsculas, como no, pues en minúsculas…
      Aúpa a ti también, por estar ahí apoyando, Mil gracias
      un abrazo

  • Moisés
    Posted at 22:31h, 02 marzo Responder

    Hola Charly.

    He descubierto esta página hace 2 días y he leído todos los relatos. Ayer eran las 2 de la madrugada y hasta que mi mujer me

  • Moisés
    Posted at 22:42h, 02 marzo Responder

    Se ha cortado mi mensaje!!!!!!!!!!!!!!!
    Como te iba diciendo…..Descubrí esta página hace 2 días y no he podido parar de leer tus relatos, por cierto, me encanta tu forma de escribir.Ayer mi mujer me corto el Wifi a las 2 de la madrugada (Yo seguía enganchado)
    Para los momentos malos, también para los buenos, recuerda que todos desde nuestras casas estamos contigo haciendo ese viaje. Ayer he estado; mojado,sudado,levantado la moto varias veces, etc.
    Darte ánimos para lo que te queda de este maravilloso viaje.

    Recibe un cordial saludo desde Vigo

    • Charly
      Posted at 12:52h, 03 marzo Responder

      Hola Moisés,

      definitivamente estoy empezando a asustarme con la reacción de las mujeres de algunos lectores… jejejejej!!!!
      La verdad es que me parece increíble que os leáis el blog del tirón, con los ladrillos que meto. Pero me hace sentir muy bien, gracias por decirlo.
      Y sí, me siento muy acompañado la verdad.
      Un fuerte abrazo y gracias de nuevo por acompañarme
      Un abrazo

  • otro Miguelín
    Posted at 21:28h, 03 marzo Responder

    Ánimo charly!!
    Lo de las mujeres, también me pasa a mi. El otro dia mi pareja me dice: oye, si un dia te decides a hacer un viaje similar, con que moto iremos???…. como que iremos??!!! será, iré yo solo, ja,ja,ja….. además de que se cansa enseguida no tiene la mas mínima experiencia de nada de vijes moteros, pero como me ve leyendo y hablando con los colegas de tu viaje, va la tia y ya se quiere apuntar!! si es que no tiene remedio.
    En fin, lo dicho, ánimo y a disfrutar!!!

    P.D. Muchisimas gracias por contestar a los mensajes,me hace mucha ilusión y me alegra que te de ánimos…. ah! y saludos de mi señora (aunque creo que no le caes muy bién,je,je)

  • Lean
    Posted at 10:42h, 04 marzo Responder

    Como siempre un relato GENIAL !!!!!! Animo y sigue disfrutando….

    Un abrazo

  • CARLOSGS
    Posted at 10:50h, 04 marzo Responder

    De nuevo me muero de envidía por tu viaje, aunque no tanto con los atascos y las lluvias torrenciales, pero si con los paisajes y las gentes que conoces. Te estás haciendo millonario en esperiencias y amistades.
    Animo

  • John Coffey
    Posted at 21:23h, 05 marzo Responder

    Yo soy uno mas de los que estan enganchados, y desde Septiembre. No se como llegue a tu web, la verdad, pero todos los dias, al llegar a mi oficina a las 7:00 abro tu web en busca de nuevas historias. Se te da muy bien la narrativa.
    Gracias por contarlo, por compartir tus experiencias (buenas y no tan buenas). Gracias por servirnos a mas de uno como escape de nuestra rutina diaria. ¡Ah! Y Gracias porque estoy leyendo los Viajes de Jupiter, Y ME ENCANTA. :-D.
    Animo desde Madrid, aqui el tiempo es penoso (mañana predicen nieve otra vez).
    Vsssssssssss

  • Astangi
    Posted at 04:09h, 07 marzo Responder

    Joder! Me debato entre que vuelvas ya, que te echo de menos, y que sigas con tu viaje porque con cada relato viajo contigo.

    Un abrazo compañero,

    S

  • Jose Luis
    Posted at 21:25h, 07 marzo Responder

    Sigo enganchadísimo a tu web, me encantan tus corredurías y que nos las cuentes. Me dan ganas de liarme la manta e ir un día hasta Alcorcón, quién sabe quizás llegue a Móstoles. Un saludo y disfruta tú que puedes

  • Qué más da ;-)
    Posted at 16:19h, 08 marzo Responder

    Impresionada.
    Siento no haberte conocido más cuando tuve oportunidad, qué manía te tenía ;-).
    Caí por aquí por casualidad, buscando un libro y vi tu cara… no he podido dejar de leerte y yo qué pensaba que no andabas muy centrado…
    Cómo cambian las perspectivas!
    Sigue disfrutando de la vida así y de esa maravillosa experiencia.

  • Vil
    Posted at 00:19h, 09 marzo Responder

    Me imagino que conoces todos los trucos…. pero en la mili para secar toda la ropa que se quisiera en una sola noche la poníamos entre dos toallas a modo de sandwich entre el colchón y el somier, y funcionaba!!!

    Espero que el truco te sirva de algo.
    Suerte y buen viaje.
    Vil

  • William Guayaquil
    Posted at 21:53h, 23 marzo Responder

    Linda lectura, mucho mejor la aventura que has vivido, te saludo desde Guayaquil, Ecuador, para los que somos moteros y gustamos de los viajes largos conocer sitios junto a nuestras poderosas gosamos aun mas de tus vivencias, capaz luego de un merecido descanso pensaras en recorrer otras tierras, si vienes por aca con gusto con mi grupo de amigo te acompañaremos un buen tiempo y tendras amigos invisibles para darte una mano amiga.

  • SINEWAN | La Odisea — El mundo en moto Sinewan
    Posted at 11:12h, 29 marzo Responder

    […] Vuelta al Mundo en Moto Sinewan. Capítulo anterior […]

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